Hablamos con Isabel Genis, la joven actriz aragonesa que está a punto de presentar su primer cortometraje, ‘Nonna’.

Isabel Genis (Zaragoza, 1995) comenzó a estudiar interpretación en edad escolar, pero fue a los 21 años cuando decidió dedicarse a ello profesionalmente. Se ha formado en el Estudio Corazza, además de realizar diversos seminarios de la mano de José Carlos Plaza, Pablo Messiez, Ana Gracia o Manuel Morón. Forma parte de la familia de ‘LaJoven Compañía’ y es graduada en Comunicación Audiovisual, gracias a lo cual comenzó a escribir sus primeros guiones.

Aunque su carrera no ha hecho más que empezar, a sus 26 años ni ella misma se habría imaginado todo lo que le tenía preparada la profesión. Isabel desprende energía y entusiasmo y acaba de debutar como guionista.

¿Siempre tuviste claro que el cine y la interpretación iban a formar parte de tu vida?

Quizás no era del todo consciente, pero sí. Desde pequeña he sido muy peliculera; preparaba obras improvisadas con mi hermano, iba al grupo de teatro del colegio, me aprendía los diálogos de las películas… Cuando tenía nueve años montamos ‘La Flauta Mágica’ en clase de música y me tomé tan en serio mi personaje que el día del estreno aparecí con el vestido de novia de mi madre. Y aunque en la universidad empezara haciendo Magisterio, enseguida me di cuenta de que no era lo que quería y me fui estudiar cine e interpretación a Madrid. 

¿Qué sensaciones te produce la profesión, se parece a lo que imaginabas el día que decidiste ser actriz?

En absoluto. Cuando decidí dedicarme profesionalmente a ello pensaba que todo iba a ser súper sencillo y que rápidamente iba a llegar esa buena oportunidad. Tenía mucha prisa y ni siquiera sabía por qué. Poco a poco te vas dando cuenta que no se trata de eso, sino de estar en continua formación para que cuando vayan llegando proyectos estés preparada. La clave es ser perseverante, ver películas, escuchar a actores consagrados, leer muchísimo, escribir, observar. Es cierto que la profesión da vértigo en ocasiones, pero desaparece cuando confías en ti misma y en tu trabajo. 

Estás a punto de iniciar la distribución de ‘Nonna’, ¿puedes contarnos de qué se trata?, ¿porqué esta historia? y ¿qué has aprendido con el proyecto?

Es una historia basada en hechos reales. Durante la pandemia mi abuela se cayó un día en la ducha y lo tuvo muy difícil para poder avisarnos y que llegáramos a tiempo para poder ayudarla. Esta situación se produjo durante el confinamiento, cuando no se podía salir a la calle, los servicios sanitarios estaban colapsados y el ambiente muy crispado. 

Esa experiencia supuso tal shock que algo dentro de mí me empujó a escribir y rodar esta historia. El proceso ha sido arduo y a la vez maravilloso. He aprendido muchísimo sobre la producción de un cortometraje profesional, pero sobre todo estoy súper agradecida por el crecimiento que me ha supuesto como artista. Alba, mi personaje, me resultó muy cercano al haber vivido todo aquello en mis propias carnes. De aquel momento recuerdo correr por las calles, pero pensando que todo iba a estar bien. Sin embargo, el personaje de Alba se encuentra con mayores obstáculos que le dificultan y generan una tensión añadida ante la posibilidad de no llegar a tiempo. 

¿Qué mas te gustaría hacer?, ¿con quién te gustaría trabajar?

Tanto el cine como el teatro forman parte de mí y me encantaría dedicarme a ello toda la vida. Poder compartir escena ya no solo con compañeros con los que he crecido sino con grandes artistas consolidados para mí es un sueño: Eduard Fernández, Irene Escolar, Bárbara Lennie, Asier Etxeandia, Javier Bardem, Nathalie Poza, Marta Nieto… Y podría seguir durante un largo rato. También ahora en Aragón tenemos un panorama femenino maravilloso de directoras a las que admiro y con las que me encantaría trabajar: Paula Ortíz, Natalia Moreno o Pilar Palomero. Aunque mi mayor sueño siempre será trabajar con Paolo Sorrentino, si algún día eso sucede, puedo morir tranquila. 

En el día a día, ¿dónde encuentras momentos de felicidad?

Sobre todo compartiendo momentos con mi familia y amigos. Ahora vivo en Madrid y no paso todo el tiempo que me gustaría con ellos, pero volver a Zaragoza siempre me reconforta. Encuentro mucha felicidad en medio de la naturaleza, es más, tengo el salón de mi casa lleno de plantas y siempre pienso que todavía caben más. En mis ratos libres me podréis encontrar cerca de un jardín, al sol y leyendo. 

En cuanto al futuro, ¿cuáles son tus perspectivas? ¿Está Zaragoza entre tus planes?

Trabajando de lo que me hace feliz y rodeada de la gente a la que quiero. Haciendo películas, obras de teatro y escribiendo. Y si puede ser rodeada de plantas y ventanas con mucha luz, perfecto. Zaragoza siempre va a estar en mis planes porque es mi casa, es donde he crecido y seguiré creciendo, esté en la ciudad que esté. Es más, otro sueño del que siempre hablo con mi madre es actuar algún día en el Teatro Principal y salir de la función por la puerta de artistas, verla y correr a darle un abrazo enorme diciéndole “Lo conseguimos mami”. 

Isabel Genis.